En un escenario dominado por la tensión y el margen de error cero, Talleres visita este sábado desde las 19:00 a San Lorenzo por la octava fecha del Torneo Clausura. El cruce en el Pedro Bidegain enfrenta a los dos peores equipos de la Zona A: la «T», hundida en el último puesto con apenas cinco puntos, y un Ciclón penúltimo con siete unidades. El duelo marcará el debut de Omar De Felippe en el banco albiazul tras el despido de Jorge Sampaoli, en un intento de emergencia por enderezar el rumbo de un equipo sin juego ni efectividad.
Con solo dos entrenamientos al frente del plantel, De Felippe llega sin espacio para especular y apostando a la experiencia. «El fútbol que va a jugar Talleres es el que puede hoy», avisó el DT en su presentación. Para el compromiso de esta tarde, el técnico evalúa retornar al esquema 4-2-3-1 con la reaparición de Franco Cristaldo y la duda en el doble pivote entre Lautaro Ortiz o Juan Sforza, debido a las molestias físicas de Federico Fattori. La gran novedad en la nómina de concentrados es el regreso de Diego Valoyes tras dos meses de inactividad por una lesión de rodilla, quien aguardará su turno en el banco de suplentes.
En frente, el panorama institucional y deportivo es igualmente caótico. Tras la salida de Néstor Gorosito, San Lorenzo estará conducido de forma interina por Walter Perazzo —a la espera de la asunción de Rubén Insúa— y presentaría las apariciones de Manuel Insaurralde y el debut de Facundo Farías. Con el arbitraje de Fernando Echenique y la transmisión de TNT Sports, Talleres afronta una prueba de carácter en Boedo donde solo le sirve ganar para frenar la caída libre.
