En una extensa exposición de 50 minutos ante empresarios e inversores europeos en el marco de la Argentina Week en París, el presidente Javier Milei volvió a recurrir a promesas de gran impacto para defender el rumbo de su gestión. El mandatario sostuvo que, de obtener la reelección en 2027, el año 2028 se convertirá en el de mayor crecimiento económico de la historia nacional. Una proyección que desplaza una vez más los resultados concretos hacia el horizonte electoral mientras la economía real sigue marcando sus propias urgencias.
Durante su discurso en la capital francesa, Milei hizo hincapié en la preparación del Ejecutivo para contener eventuales turbulencias financieras de cara a las próximas urnas. En ese contexto, ponderó la disponibilidad de un blindaje financiero de 75.000 millones de dólares, al que definió como una «bazuca de dólares», conformado por compras de reservas, acuerdos de swap con Estados Unidos y China, y fondos adicionales. Según argumentó, esta estructura busca neutralizar supuestos intentos de desestabilización política por parte de la oposición.
Acompañado por el reconocimiento público a su equipo económico —encabezado por Luis Caputo, Santiago Bausili y Pablo Quirno—, el Presidente atribuyó a su programa la contención hiperinflacionaria, la generación de empleo y la baja de la pobreza. No obstante, al convocar al capital europeo a invertir de inmediato bajo la promesa de profundización de reformas y baja de tasas, el mensaje oficial vuelve a dejar en evidencia que la consolidación del modelo depende de una ratificación en las urnas que aún debe revalidarse.
