El intendente de La Falda, Javier Dieminger, oficializó la convocatoria a elecciones municipales para el 14 de marzo de 2027, en estricto cumplimiento de los plazos fijados por la Carta Orgánica local. La decisión posiciona a la localidad del valle de Punilla como el primer testeo electoral de la provincia en un año clave, donde las administraciones locales comienzan a ordenar sus fichas de cara a una eventual compulsa provincial que la dirigencia prevé para el mes de mayo.
Imposibilitado legalmente de aspirar a un nuevo período en el Ejecutivo local, el jefe comunal de extracción radical alinea su estrategia con la conducción que encabeza Rodrigo de Loredo. El objetivo trazado por el espacio es consolidar una victoria oficialista en las urnas que sirva de contrapeso y músculo político para negociar la conducción del armado opositor a escala provincial.
La salida de Dieminger del escenario local desencadena una disputa interna de proporciones en el radicalismo faldense para definir al sucesor del proyecto. En paralelo, las fuerzas opositoras ya salieron a marcar la cancha: el vecinalismo formalizó la candidatura del dirigente Mario Sáenz, anticipando una contienda atravesada por la tensión entre el aparato municipal y los armados locales independientes.
