El presidente Javier Milei encara este jueves el tramo final de su viaje a Nueva York con una agenda fuertemente concentrada en el ámbito financiero. Tras su exposición en la Asamblea General de la ONU —donde buscó marcar un perfil contundente en la arena internacional—, el mandatario argentino disertará ante los miembros del exclusivo The Economic Club of New York, en un intento por convencer a los grandes capitales de que el plan económico de la Casa Rosada ofrece garantías suficientes para la inversión extranjera.
La presentación ante el foro empresarial está programada para las 13:00 (hora argentina). Allí, la comitiva libertaria desplegará los detalles del programa de ajuste y desregulación económica que sostiene la gestión actual, buscando acelerar la llegada de desembolsos privados en sectores estratégicos.
La ofensiva ante el empresariado internacional ya había tenido su anticipo en el plenario de las Naciones Unidas. En ese escenario, Milei instó de manera directa a los ejecutivos globales a volcar capitales en la Argentina, señalando a Vaca Muerta como una plataforma central para la provisión energética de las próximas décadas: «Vengan, inviertan, desarróllenla. Háganlo con nosotros», enfatizó.
Sin embargo, el discurso presidencial contrapuso el pragmatismo comercial con una advertencia de soberanía sobre los recursos naturales. El jefe de Estado aclaró que la convocatoria a inversores excluye formalmente a las compañías involucradas en la explotación de recursos en las Islas Malvinas bajo administración británica, afirmando que el país «no será indiferente frente a quienes explotan recursos bajo ocupación externa ilegal». Asimismo, cuestionó el rol histórico de la ONU en la resolución del conflicto diplomático, asegurando que la Argentina mantendrá una postura más firme en la defensa de sus derechos territoriales.
Tras su alocución frente al círculo financiero neoyorquino, Milei emprenderá el regreso al país en un vuelo programado para las 21:00, con arribo previsto a la Aeroestación Militar Aeroparque durante la mañana del viernes. El cierre de esta nueva gira internacional vuelve a dejar sobre la mesa la tensión constante de la política exterior argentina: la búsqueda desesperada de divisas e inversiones frente a los condicionamientos del tablero geopolítico global.
