Una serie de causas judiciales de extrema gravedad ha puesto en alerta máxima a las comunidades del norte de la provincia de Córdoba. Desde la Fiscalía de Instrucción de Deán Funes, a cargo de la Dra. Analía Cepede, se llevan adelante complejas investigaciones que involucran el hallazgo del cuerpo mutilado de un recién nacido, el desmantelamiento de una red de grooming y trata de personas, y un brutal homicidio en el ámbito rural.
El hecho más reciente y que genera profunda consternación ocurrió en Villa de María de Río Seco. Tras el alerta de vecinos, personal policial halló en una plaza pública el cuerpo desmembrado de un bebé dentro de una bolsa de consorcio, el cual habría sido arrastrado por animales del lugar.
La fiscal Cepede confirmó que la víctima no era un feto, sino un lactante de aproximadamente siete a ocho semanas de vida. El cuerpo fue trasladado a la sede del Instituto de Medicina Forense en la ciudad de Córdoba para determinar de manera fehaciente las causales de la muerte. En paralelo, la Justicia solicitó las historias clínicas de la zona y no descarta que el nacimiento se haya producido en el ámbito privado o «intramuro», fuera del sistema sanitario oficial.
Avances en la red de grooming y trata
Por otro lado, continúa el avance judicial sobre una trama clandestina de grooming y abusos que tomó repercusión pública en julio pasado, a raíz de la búsqueda de una adolescente de 14 años localizada posteriormente en la provincia de Santiago del Estero.
La causa cuenta actualmente con 17 imputados —entre los cuales figura el exasesor legislativo José Villarreal—. Según precisiones del tribunal, seis de los acusados enfrentan cargos específicos por grooming y, tras reconocer su responsabilidad, se someterán a juicios abreviados. En tanto, los restantes diez implicados permanecen privados de su libertad bajo la medida de prisión preventiva, mientras la fiscalía profundiza la recolección de pruebas para determinar el alcance total de la red.
Violencia extrema en el departamento Ischilín
Finalmente, la fiscalía mantiene abierta la investigación por el sangriento crimen de Lautaro Córdoba, un joven de 16 años asesinado en el paraje Las Higueras Viejas, zona rural de Copacabana.
Por el homicidio se encuentra detenido su padrastro, Hermenegildo “Chancho” Acosta (35), imputado por homicidio calificado por alevosía y ensañamiento, con el agravante de la participación de un menor. En el operativo fue imputado además el hijo biológico del agresor, de 17 años, quien al momento del arribo de las fuerzas de seguridad portaba armas blancas y presentaba manchas hemáticas en su vestimenta.
La concentración de estos graves episodios reaviva el reclamo de la ciudadanía local por respuestas institucionales firmes y un esclarecimiento acelerado de cada uno de los expedientes.
