El ministro de Economía, Luis Caputo, viajará a Bangkok para participar de las reuniones anuales del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial. El encuentro se desarrollará entre el 12 y el 18 de octubre y tendrá como uno de sus principales focos la negociación por la tercera revisión del programa económico argentino.
En ese marco, Caputo se reunirá con la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, para avanzar en la aprobación de la revisión y buscar un desembolso cercano a los USD 1.000 millones.
La negociación estará marcada por el incumplimiento de la meta de superávit primario correspondiente al primer semestre de 2026. Entre enero y junio, el Gobierno registró un resultado positivo de $6,29 billones, por debajo de los $6,86 billones establecidos como objetivo por el organismo.
La diferencia fue de $573.974 millones, por lo que la Argentina deberá solicitar un waiver, es decir, una dispensa que permita aprobar la revisión pese a no haber alcanzado uno de los parámetros acordados.
La meta fiscal ya había sido flexibilizada previamente: el objetivo original de $8,46 billones había sido reducido a $6,86 billones. Aun con ese ajuste, el resultado final quedó por debajo de la exigencia.
El panorama es diferente en materia de reservas. El Banco Central logró cumplir por primera vez desde la firma del programa en 2025 con la meta establecida para el 30 de junio. La variación de las reservas netas fue de -USD 3.111 millones, frente al límite de -USD 8.600 millones fijado por el FMI.
El desembolso adquiere relevancia luego de que Argentina realizara un pago superior a USD 800 millones al organismo, con impacto sobre los activos internacionales. Un giro cercano a USD 1.000 millones permitiría recomponer parcialmente las reservas.
Sin embargo, el desembolso todavía no está confirmado. Su concreción dependerá de que el FMI apruebe la tercera revisión y acepte el waiver solicitado por el Gobierno. Las negociaciones continuarán en Bangkok.
