Los rebeldes hutíes de Yemen reivindicaron un ataque con misiles contra el aeropuerto internacional de Riad, en Arabia Saudita, en una nueva escalada del conflicto que atraviesa la región. La ofensiva provocó interrupciones en los vuelos, explosiones en la capital y daños en instalaciones civiles, mientras las autoridades saudíes reforzaron las medidas de seguridad.
La Defensa Civil saudí informó que fragmentos de un misil balístico interceptado cayeron en distintos puntos de Riad y provocaron daños materiales en una guardería y un complejo médico. También resultó afectado un avión que se encontraba en la pista del aeropuerto.
Los hutíes, alineados con Irán, aseguraron posteriormente haber realizado tres ataques contra el aeropuerto y volvieron a amenazar con intentar cerrar el espacio aéreo saudí. La ofensiva se produce luego de que Arabia Saudita incrementara su respaldo a las fuerzas del Gobierno yemení reconocido internacionalmente.
Amenazas sobre aeropuertos e instalaciones petroleras
El ataque contra Riad se suma a una serie de ofensivas contra infraestructura estratégica saudí. Las autoridades del reino informaron esta semana sobre tres personas fallecidas en ataques contra los aeropuertos de Riad y Abha.
Antes de la ofensiva, el portavoz militar hutí Yahya Saree había advertido a trabajadores de instalaciones petroleras que abandonaran las zonas consideradas posibles objetivos. El mensaje también estuvo dirigido a aerolíneas, aeropuertos, pasajeros y empleados del sector.
La escalada generó nuevas restricciones en la actividad aérea. Parte de las empresas con presencia en Riad dispusieron que sus trabajadores realizaran tareas desde sus hogares ante el riesgo de nuevos ataques.
Según reportes citados por medios regionales, los ataques registrados entre martes y miércoles también dejaron decenas de muertos y heridos, aunque la información sobre las víctimas difiere según las fuentes y no todos los datos fueron confirmados oficialmente.
La disputa se extiende al mar Rojo
El conflicto también se concentra en torno al estrecho de Bab el-Mandeb, una zona estratégica para el transporte marítimo internacional. Las fuerzas del Gobierno yemení anunciaron recientemente la recuperación de posiciones cercanas al estrecho y del puerto de Moca, en el marco de una ofensiva contra los hutíes.
La disputa tiene además una dimensión económica global por su impacto potencial sobre las rutas marítimas y el transporte de petróleo. Los hutíes volvieron a utilizar drones, misiles balísticos y armas antibuque contra embarcaciones que intentan atravesar la zona.
Arabia Saudita, por su parte, solicitó apoyo de países aliados como Turquía y Pakistán para tareas logísticas y defensivas, mientras intenta contener los avances hutíes en el sudoeste de Yemen.
La escalada mantiene bajo presión una de las principales rutas estratégicas entre el océano Índico y el Mediterráneo y suma nuevos riesgos para la seguridad energética y el comercio internacional.
