Samuel «Chiche» Gelblung murió este miércoles a los 82 años en el Sanatorio Los Arcos, donde permanecía internado en terapia intensiva a causa de una trombosis en la pierna, derivada de una reciente caída y posteriores complicaciones cardiovasculares.
Con su partida, los medios argentinos despiden a una figura clave que agitó los moldes tradicionales de la información durante más de cinco décadas.
Nacido en Villa Devoto en 1944, Gelblung construyó su oficio en el asfalto y las redacciones antes que en las aulas. A los 25 años cubrió en el terreno la Guerra de los Seis Días para la revista Gente, hito que aceleró su ascenso a jefe de redacción y consolidó un estilo directo, audaz y no exento de polémica.
En la década de 1990, su desembarco en la televisión con Memoria instaló un formato disruptivo. Gelblung borró los límites entre el periodismo de investigación, la provocación y el espectáculo, utilizando el impacto audiovisual para interpelar a las audiencias masivas. Su vigencia en el terreno se mantuvo hasta sus últimos años: en 2022, con 78 años, viajó a cubrir el conflicto entre Rusia y Ucrania para la señal Crónica TV.
El fallecimiento de Gelblung marca el fin de una era en la cobertura mediática nacional, dejando un legado caracterizado por la mordacidad, la agilidad para medir el pulso popular y una capacidad ininterrumpida para incomodar al establecimiento periodístico.
