La presencia de material bélico fuera de control volvió a encender las alarmas en la provincia tras dos intervenciones de urgencia realizadas por la Brigada de Explosivos de la Policía de Córdoba.
Los procedimientos, concretados en las localidades de Balnearia y Malagueño, permitieron retirar del espacio público y de zonas urbanas dos granadas de mano, una granada de fusil y un proyectil de artillería militar de 75 milímetros, exponiendo los severos riesgos de seguridad que persisten por la falta de fiscalización de estos artefactos.
El primer episodio tuvo lugar en Balnearia, donde una mujer se presentó en una institución local para entregar material de guerra que presuntamente pertenecía a su difunto esposo, un veterano del conflicto de Malvinas. El personal policial especializado debió asegurar la zona para manipular y trasladar una granada de fusil junto a dos granadas de mano —modelos FMK2 y FMK8—, las cuales quedaron sujetas a peritajes técnicos para constatar si mantenían su carga explosiva activa y con capacidad de detonación.
En tanto, el segundo operativo se desencadenó en la localidad de Malagueño tras un llamado al 911 realizado por operarios que ejecutaban trabajos en una obra de cloacas. El hallazgo se produjo en la intersección de avenida Italia y Grecia, en barrio Ampliación La Perla, donde los trabajadores descubrieron enterrado un proyectil de artillería de gran calibre. La llegada de los especialistas impidió un potencial incidente de gravedad en medio de una zona residencial en pleno desarrollo.
Ambos casos dejaron en evidencia las grietas en los controles y la peligrosidad de la manipulación doméstica o el hallazgo fortuito de munición pesada en territorio provincial. Los artefactos secuestrados quedaron bajo estricto resguardo judicial mientras se investiga la procedencia del proyectil hallado en la vía pública y se analizan los protocolos de neutralización final.
