En medio de un contexto económico crítico y bajo el paraguas del alineamiento irrestricto con Washington, el Departamento de Estado de los Estados Unidos aprobó la venta de cuatro helicópteros militares UH-60L Blackhawk al Ejército Argentino. La operación militar representará un desembolso de 140 millones de dólares para las arcas nacionales.
El paquete gestionado a través del programa estadounidense de Ventas Militares al Extranjero (FMS) incluye cuatro aeronaves fabricadas por la firma Sikorsky, motores T700-GE-701D de General Electric, instrumental de navegación, repuestos y equipamiento tecnológico. Según lo expresado por el ministro de Defensa, Carlos Presti, el cronograma oficial prevé la recepción formal de las unidades en territorio norteamericano para el mes de diciembre, proyectando su arribo definitivo al país durante el primer trimestre de 2027.
La adquisición busca sustituir de forma progresiva a los históricos Bell UH-1H/Huey II, cuya antigüedad operativa supera el medio siglo. Hasta la fecha, Argentina solo poseía una unidad Blackhawk de este tipo, reservada para la flota presidencial.
Reequipamiento militar y despliegue local
Esta compra no constituye un hecho aislado, sino que forma parte de una política integral de rearmado. El esquema abarca la proyección de 235 vehículos blindados Stryker —de los cuales se prevé el ingreso de un primer lote de 60 unidades antes de fin de año— y el reemplazo del armamento liviano tradicional por fusiles israelíes Arad 5 y Arad 7.
El despliegue de esta infraestructura impactará de forma directa en la logística del II Cuerpo de Ejército y las dependencias de la Aviación del Ejército con operaciones periódicas en la provincia de Córdoba. A este esquema se suma la llegada inminente de una nueva tanda de cazas F-16 adquiridos a Dinamarca para completar la flota de 24 aeronaves de la Fuerza Aérea.
Desde Washington legitimaron el multimillonario desembolso sosteniendo de manera explícita que la venta «respaldará los objetivos de política exterior y de seguridad nacional de los Estados Unidos al mejorar la seguridad de un aliado importante fuera de la OTAN».
