El Gigante de Alberdi fue testigo de otra noche de impotencia para Belgrano. El Pirata fue infinitamente superior a Huracán, tuvo la pelota, generó las situaciones más claras y arrinconó a su rival durante casi los noventa minutos, pero debió conformarse con un modesto empate 1-1 que dejó una fuerte sensación de injusticia y fastidio entre los hinchas.
La gran oportunidad para torcer la historia llegó en la última jugada de la noche. Con el tiempo cumplido, la justicia del partido se inclinó en una pena máxima favorable a Belgrano. Lucas Passerini asumió la máxima responsabilidad, buscó el ángulo y su remate se estrelló contra el poste izquierdo, sellando un resultado que castiga la falta de contundencia del conjunto de Alberdi.
Lejos de encender la mecha del conflicto o señalar culpas individuales, Ricardo Zielinski salió a ponerle el pecho a la situación en la conferencia de prensa posterior al encuentro. Con tono firme pero protector, el entrenador desactivó las críticas hacia el atacante: “Passerini es uno de los que seguramente está nominado para patear los penales. Él lo pidió y los que erran penales son los que patean. El palo le dijo que no”, remarcó el DT.
Fiel a su estilo, el «Ruso» cerró filas en el vestuario e insistió en que las fallas deben asumirse de manera colectiva: “El error siempre es colectivo, no es individual. Hay jugadas evitables, como otras que pasaron hace poquito. A veces, cuando no ligás, te pasa esto”, analizó.
Sin embargo, el trasfondo del resultado destapa un problema sistemático que preocupa al cuerpo técnico: la falta de punch en la zona de definición. Belgrano genera, desgasta a las defensas rivales, pero le cuesta horrores liquidar los partidos. “Teníamos para cerrarlo y no pudimos. Huracán llegó solo una vez”, lamentó Zielinski, retratando con precisión la escasa recompensa que se llevó el Pirata frente a un oponente que aprovechó su única aproximación seria para llevarse un punto excesivo de Córdoba.
En ese análisis crítico sobre el presente del equipo, emergió de nuevo la discusión sobre la conformación del plantel y la profundidad del banco de suplentes. El DT no esquivó la polémica respecto al último mercado de pases y reconoció la escasez de variantes: “Tendríamos que haber traído un jugador, un recambio”. No obstante, respaldó la decisión de la comisión directiva de sostener un proyecto deportivo que apuesta por la cantera del club. “Posiblemente deberíamos haber incorporado para tener recambio, pero elegimos que los jugadores del club tuvieran la posibilidad”, argumentó el entrenador, destacando el rol activo de los juveniles.
Belgrano exhibió funcionamiento, actitud e identidad colectiva en el Gigante. No obstante, en un fútbol de exigencia máxima, las buenas intenciones no alcanzan si no se traducen en la red. La tarea urgente para Zielinski y sus dirigidos será ajustar la puntería para que el dominio futbolístico finalmente se refleje en la tabla de posiciones.
