Las pericias tecnológicas realizadas sobre los teléfonos celulares de Claudio Barrelier, principal acusado por el femicidio de Agostina Vega, arrojaron pruebas contundentes que agravan de manera determinante la situación procesal del detenido. Según confirmó la fiscalía a cargo de Raúl Garzón, los peritos informáticos lograron recuperar de uno de los dispositivos una fotografía de la adolescente maniatada sobre una cama, tomada momentos antes de su asesinato.
El hallazgo pericial refuerza la hipótesis del Ministerio Público Fiscal sobre la premeditación, el sometimiento y la obsesión del exbarrabrava hacia la víctima de 16 años. Los peritajes también sacaron a la luz registros de comunicaciones previas, capturas de pantalla de las redes sociales de la joven y un seguimiento sistemático que derivó en la trágica noche del 23 de mayo, cuando la adolescente fue privada de su libertad y posteriormente ejecutada por estrangulamiento manual.
Hallazgo de material aborrecible y nueva imputación judicial
El análisis forense de los dispositivos electrónicos no solo consolidó la acusación por el femicidio, sino que desnudó un entramado de conductas delictivas adicionales por parte del imputado:
- Nueva causa penal: La Justicia imputó formalmente a Barrelier por tenencia de material de abuso sexual infantil, tras detectar más de 300 búsquedas y archivos vinculados a la explotación explícita de menores.
- Cronología del asedio: La investigación confirmó que el acoso se intensificó tras una publicación en redes sociales a fines de abril, escalando en mensajes privados hasta el desenlace fatal en barrio Ampliación Ferreyra.
El avance de las pericias técnicas expone la gravedad del caso y liquida cualquier margen de especulación sobre la responsabilidad del imputado, quien deberá prestar declaración por las nuevas acusaciones mientras la causa principal se encamina firmemente hacia el juicio oral y público.
