La Fiscalía de Instrucción de Fuero Múltiple del 1° Turno de Alta Gracia, a cargo de Diego Martín Fernández, dictó la prisión preventiva para Carlos Javier Ríos, el ingeniero agrónomo de 49 años imputado por el trágico choque sobre la Ruta Provincial C-45 que se cobró la vida de cuatro personas hace un mes.
La medida confirma la gravedad de la acusación mantenida por el fiscal: «homicidio simple con dolo eventual reiterado (cuatro resultados) en concurso real». Tras haber recibido el alta médica en su domicilio, el imputado fue trasladado formalmente al penal de Bouwer hace una semana, mientras avanza un proceso judicial que vuelve a poner en discusión la imprudencia vial y los controles en las rutas cordobesas.
De acuerdo con la reconstrucción ejecutada por el Ministerio Público Fiscal, Ríos regresaba de una reunión social conduciendo a velocidad excesiva y de manera zigzagueante. Pese a las reiteradas advertencias con señas de luces emitidas por otros automovilistas, el conductor realizó maniobras de sobrepaso prohibidas y «frenéticas» a la altura de la zona conocida como «Camino de los Lecheros».
El desenlace fatal ocurrió en el kilómetro 23 de la arteria provincial, cuando la camioneta RAM embistió de frente a un Volkswagen Gol que circulaba reglamentariamente por su carril. Las pericias toxicológicas posteriores confirmaron que Ríos manejaba con 1,57 gramos de alcohol por litro de sangre, un factor determinante que respalda la decisión judicial de mantenerlo tras las rejas mientras se exige celeridad y justicia efectiva para las familias de las víctimas.
