El Comité Noruego del Nobel otorgó este viernes el Premio Nobel de la Paz 2026 a la jurista sudafricana Navi Pillay, de 85 años, en reconocimiento a su trayectoria en defensa del derecho internacional y la persecución de los crímenes de Estado. El anuncio oficial remarcó el compromiso histórico de Pillay desde sus inicios defensivos durante el régimen del apartheid en Sudáfrica hasta su desempeño en tribunales internacionales, en un escenario mundial signado por la erosión de las normas multilaterales frente a las lógicas de la fuerza.
Pillay, quien fue la primera mujer no blanca en ejercer como jueza del Tribunal Superior en su país y ocupó el cargo de Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos entre 2008 y 2014, presidió recientemente la comisión investigadora de la ONU que acusó al gobierno de Israel de cometer actos de genocidio en la Franja de Gaza. La distinción internacional, dotada de 1,2 millones de dólares, pone sobre la mesa el choque entre los informes del organismo multilateral y las presiones diplomáticas que ejercen las potencias involucradas en los conflictos de Oriente Medio y el Sudeste Asiático.
El galardón a Pillay se suma a la lista de cinco sudafricanos distinguidos por el Comité de Oslo —entre ellos Nelson Mandela— y reabre el debate sobre la efectividad del derecho internacional para frenar las violaciones a los derechos humanos. Frente a la avanzada de posturas unilaterales y alineamientos corporativos en la geopolítica contemporánea, la elección de la jurista sudafricana intenta reivindicar la vigencia de los tribunales internacionales como última garantía de rendición de cuentas para las víctimas.
