El Senado de la Nación dio un paso clave al aprobar con media sanción la reforma a la Ley de Biocombustibles, una iniciativa que busca elevar de manera progresiva las mezclas obligatorias en los combustibles líquidos del país. La votación concluyó con 41 votos a favor y 25 en contra, dejando la resolución final en manos de la Cámara de Diputados.
El proyecto establece un incremento en los porcentajes obligatorios de bioetanol —que pasará del 12% al 15%— y de biodiésel —que subirá del 7% al 10%—. No obstante, la aplicación efectiva de estos nuevos pisos comenzaría un año después de la eventual promulgación de la ley, abriendo un período de transición que ya genera intensos debates en el sector energético e industrial.
Un acuerdo político cruzado y las tensiones por las PYMES
La iniciativa logró destrabarse tras arduas negociaciones entre el bloque oficialista de La Libertad Avanza y sectores aliados, principalmente en torno a la cuota de mercado de las pequeñas y medianas empresas no integradas de biodiésel. Mientras el proyecto original planteaba la eliminación gradual de su cupo reservado para 2031, la redacción acordada garantiza un piso mínimo del 4% del mercado entre 2031 y 2036, buscando amortiguar la transición hacia un esquema de libre competencia.
El respaldo en el recinto estuvo integrado por La Libertad Avanza, el PRO, la mayoría de la Unión Cívica Radical y bloques provinciales como Independencia, Primero los Salteños, Convicción Federal y Movimiento por Misiones. Por el contrario, el bloque Justicialista, Movere por Santa Cruz y legisladores de la UCR como Maximiliano Abad rechazaron la propuesta, argumentando excesivas delegaciones de facultades en la reglamentación del Poder Ejecutivo.
El protagonismo de Córdoba y la visión de las provincias productoras
Durante la sesión, el rol de las economías regionales ocupó un lugar central. Desde la perspectiva cordobesa, la senadora Alejandra Vigo (Provincias Unidas) remarcó el liderazgo de la provincia en la materia: «Córdoba sigue marcando el camino en la industria de biocombustibles. Gracias a la decisión de la Provincia, hoy Córdoba lidera el mercado de bioetanol y concentra casi el 70% de la capacidad instalada en la producción de etanol».
En la misma línea, legisladores del Norte Grande destacaron el impacto en la industria de la caña de azúcar, subrayando la importancia federal de dinamizar sectores castigados e incentivar la inversión tecnológica para la reducción de emisiones contaminantes.
La discusión pasa ahora a la Cámara de Diputados, donde los distintos sectores productivos y políticos librarán el pulso definitivo por el modelo energético y de desarrollo regional que adoptará el país en los próximos años.
