El juicio oral contra el exlegislador y expresidente de la Unicameral, Oscar González, entra en su fase determinante en los Tribunales de Villa Dolores. Tras semanas de audiencias, las partes presentan sus alegatos finales en una causa que expone no solo una tragedia vial en la Ruta Provincial E-34, sino también los privilegios del poder y los cuestionados tiempos de la Justicia cordobesa.
A casi cuatro años del siniestro ocurrido el 29 de octubre de 2022 en el paraje Niña Paula, la imputación que pesa sobre el exfuncionario oficialista es por homicidio culposo agravado y lesiones culposas agravadas, delitos que contemplan penas de 3 a 6 años de prisión efectiva. La investigación sostiene que el vehículo BMW conducido por González impactó contra el Renault Sandero de la docente Alejandra Bengoa (56), quien falleció en el acto, dejando además con secuelas físicas irreversibles a las jóvenes Marina y Alexa.
La querella sostiene que no se trató de un mero accidente, sino de un crimen vial que debe encuadrarse bajo la figura de dolo eventual. Esta postura se apoya en la reconstrucción digital y en las pericias de la Policía Científica, las cuales determinaron que el punto de impacto ocurrió dentro del carril por el que circulaba correctamente la docente.
Sin embargo, la fiscalía a cargo de Analía Gallaratto mantuvo la carátula culposa, decisión que generó un fuerte rechazo en la familia de las víctimas. Por su parte, la defensa técnica del exlegislador, liderada por Miguel Ángel Ortíz Pellegrini, busca la absolución intentando atribuir la responsabilidad a la víctima mediante la hipótesis de un adelantamiento indebido.
El malestar social se profundiza ante las dilaciones en el cronograma de alegatos, en un proceso donde la ciudadanía exige explicaciones claras y el fin de las impunidades. Tras la conclusión de las exposiciones ante el juez unipersonal Santiago Camogli, el tribunal fijará la fecha para las palabras finales del acusado y la posterior lectura del veredicto.
