Un gravísimo incidente de seguridad conmocionó a la aviación internacional cuando el copiloto de un vuelo de Flydubai intentó estrellar una aeronave con más de 170 pasajeros a bordo. Durante el trayecto entre Dubái e Israel, el agresor apuñaló al capitán indio Smit Machchhar, provocando una violenta caída en picada de más de 5.200 metros. A pesar de encontrarse gravemente herido en el suelo de la cabina, Machchhar logró accionar el mecanismo de apertura para permitir el ingreso de la tripulación y los pasajeros, evitando un desenlace fatal.
La rápida reacción del comandante permitió que varios ocupantes redujeran al atacante, un ciudadano omaní presuntamente radicalizado que gritaba consignas suicidas en pleno vuelo. Ante la emergencia, dos pilotos que viajaban como pasajeros tomaron el control de la aeronave y concretaron un aterrizaje forzoso en el aeropuerto de Tabuk, en el noroeste de Arabia Saudita. Las autoridades emiratíes y los servicios de inteligencia locales abrieron una investigación prioritaria para determinar los nexos terroristas del agresor.
El capitán agredido, quien suma 17 años de experiencia de vuelo, permanece internado en condición estable en Abu Dabi tras ser evacuado por vía aérea. La valerosa acción del comandante fue reconocida públicamente por autoridades internacionales y por el gobierno de India, destacando que su templanza y rápida toma de decisiones en momentos críticos fueron fundamentales para desactivar el secuestro y salvar la vida de decenas de personas a bordo.
