El presidente Javier Milei concluye este viernes su gira por Estados Unidos, un viaje caracterizado por un marcado alineamiento geopolítico que, sin embargo, expuso las limitaciones diplomáticas del Ejecutivo nacional al no concretar una reunión bilateral formal con Donald Trump. El paso del mandatario argentino por suelo norteamericano combinó gestos simbólicos hacia la política exterior estadounidense e israelí, discursos de fuerte impacto ideológico y anuncios de inversión para recursos primarios.
A pesar de las gestiones de la comitiva oficial, el esperado encuentro a solas con Trump no se materializó, dejando la relación en un plano de respaldo verbal. No obstante, en materia económica, el Gobierno nacional anunció la intención de movilizar acuerdos por hasta USD 7.000 millones destinados a proyectos de infraestructura energética en Vaca Muerta y el sector extractivo del litio, un esquema centrado en la primarización de recursos estratégicos.
Agenda geopolítica y discurso multilateral
Durante su estadía, Milei mantuvo reuniones de alto perfil político con el secretario de Estado, Marco Rubio, y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu. En ese marco, fue distinguido con el reconocimiento Ohev Yisrael, ratificando su posicionamiento irrestricto en el escenario internacional.
En el plano multilateral, el Presidente expuso ante la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), donde lanzó duras críticas hacia el organismo y la agenda globalista. En su intervención, defendió la postura del libre mercado y ratificó la decisión de su administración de no aplicar ningún tipo de regulación preventiva sobre el desarrollo de la inteligencia artificial. El cierre del viaje deja en evidencia una diplomacia orientada a la gesticulación ideológica internacional, mientras los resultados tangibles quedan sujetos a futuras promesas de inversión.
