Osvaldo Fassetta, imputado por encubrimiento agravado en la causa que investiga el crimen de la adolescente de 14 años, negó haber protegido a Claudio Barrelier y aseguró que solo participó activamente de las tareas de búsqueda sin conocer lo que había sucedido.
A las puertas del inicio del juicio oral por el femicidio de Agostina Vega (14), el expediente judicial suma nuevas tensiones. Desde la cárcel, Osvaldo Fassetta, acusado de encubrimiento agravado, rompió el silencio tras la elevación de la causa y buscó desvincularse por completo del accionar del principal sospechoso, Claudio Barrelier (33).
Fassetta, quien residía en la vivienda de calle Juan del Campillo 878 al momento del hecho, afirmó que desconocía la vinculación de su amigo con la desaparición de la joven y que las comunicaciones que mantuvieron durante esas jornadas trágicas estuvieron centradas exclusivamente en el operativo de búsqueda impulsado por la familia y los vecinos.
«Yo lo único que hice fue colaborar para encontrar a Agostina. Claudio me llamaba por teléfono para saber si la habíamos encontrado, sin saber yo que él había estado con ella», sostuvo el imputado, buscando desligarse de la hipótesis fiscal que lo ubica como una pieza clave para entorpecer la investigación en las horas críticas posteriores al crimen.
El caso, que conmovió a Córdoba tras el hallazgo del cuerpo de la menor en barrio Ampliación Ferreyra, pone una vez más bajo la lupa las entramadas red de complicidades y el rol de las instituciones judiciales para esclarecer hasta las últimas consecuencias la responsabilidad de cada uno de los acusados que llegarán al banquillo de los acusados.
