Desde Dublín, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se refirió al reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas y advirtió que una eventual escalada entre la Argentina y el Reino Unido constituiría un «desastre potencial». No obstante, el mandatario norteamericano confió en su capacidad para actuar como mediador y destrabar la disputa geopolítica en caso de que las partes involucradas soliciten su intervención.
Las declaraciones del líder estadounidense se dieron tras una reunión bilateral con el primer ministro irlandés, Micheál Martin, en un contexto de creciente firmeza diplomática por parte del Gobierno argentino. La administración de Javier Milei intensificó recientemente su estrategia soberana mediante la publicación de los Decretos 867/2026 y 868/2026, normativas que facultan a la Cancillería para sancionar a empresas e individuos que ejecuten actividades de exploración de hidrocarburos sin autorización oficial en la plataforma continental argentina.
Trump cuestionó además la capacidad operativa británica para desplegar fuerzas en el Atlántico Sur, señalando las severas complicaciones internas de Londres en materia migratoria y energética. Asimismo, el mandatario norteamericano reprochó al Gobierno de Keir Starmer la falta de respaldo militar en el estrecho de Ormuz ante el conflicto con Irán, en un claro tirón de orejas diplomático que evidencia las fricciones actuales dentro del eje atlántico.
