La crisis paritaria del transporte urbano de pasajeros suma un nuevo capítulo de tensión económica en la capital cordobesa. Sin precisiones previas sobre cuáles serán las líneas afectadas ni en qué franjas horarias se resentirá el servicio, la Unión Tranviarios Automotor (UTA) ratificó la continuidad de sus asambleas informativas para este martes, profundizando el impacto del conflicto en la actividad productiva de la ciudad.
El reclamo de los choferes apunta directamente al atraso en los pagos y a las deudas salariales que las empresas mantienen con el personal, correspondientes a las diferencias de los incrementos acordados para los meses de julio y agosto. Desde el gremio sostienen que la falta de cancelación de estos montos adeudados erosiona el poder adquisitivo de los trabajadores en pleno contexto inflacionario. Tras una jornada de lunes que vio paralizadas las líneas 82, 83 y 84 de la empresa SiBus, la cúpula sindical y el cuerpo de delegados evalúan endurecer el esquema de asambleas a la espera de que se regularicen los pagos pendientes.
Mientras el vocero del gremio, Adrián Lentini, confirmó el estado de alerta permanente por la acumulación de estas deudas, las miradas apuntan a la audiencia convocada por el Ministerio de Capital Humano para este miércoles 16 de septiembre a las 14:00 horas. Allí se verán las caras la UTA y el sector empresarial, en una mesa de negociación clave donde el gremio exigirá la liquidación inmediata de las sumas adeudadas para destrabar la paritaria y garantizar la sostenibilidad del servicio.
