La cabecera del departamento Marcos Juárez fue escenario de una jornada electoral que movió los cimientos de la provincia. En un resultado desgarrador para la oposición local, Germán Font, al frente de la boleta de Generación MJ y respaldado por la estructura de Martín Llaryora, se consagró intendente tras propinar una paliza en las urnas que puso fin a más de cinco décadas de hegemonía opositora.
Con el 100% de las mesas escrutadas, el mensaje del electorado fue contundente:
- Germán Font (Generación MJ): 46,09%
- Pedro Dellarossa (Exintendente): 19,99%
- Gerardo Pasquali (Marcos Juárez Despierta): 17,31%
La brecha de más de 26 puntos sepultó las aspiraciones del histórico dirigente Pedro Dellarossa y reconfiguró el mapa del poder local. Marcos Juárez, considerada históricamente el «kilómetro cero» de Cambiemos, pasará a ser gobernada por un intendente de extracción peronista por primera vez desde 1973.
El impacto del resultado no tardó en resonar en el Centro Cívico. El gobernador Martín Llaryora salió a adjudicarse el capital político del triunfo, felicitó públicamente a Font y convocó a una reunión urgente para este lunes a las 11:00 en la Casa de Gobierno de la Provincia para coordinar la transición y el plan de obras prometido.
Con una participación superior al 60% del padrón —acorde con los promedios históricos de la zona—, el comicio se caracterizó por la provincialización absoluta del debate. Sin sellos partidarios nacionales ni referentes de la escena federal en el territorio, Marcos Juárez le envió un mensaje directo y rotundo a la política cordobesa: el pragmatismo llaryorista logró desactivar al bastión que parecía inexpugnable.
