La investigación judicial por el femicidio de Agostina Vega sumó evidencia digital determinante tras un minucioso peritaje sobre los dispositivos de Claudio Barrelier, el único detenido por el caso. El informe técnico logró detectar 377 registros de acceso a material multimedia y la recuperación de fotografías que habían sido borradas deliberadamente y eliminadas de la papelera virtual, donde figurarían imágenes de la adolescente en el domicilio de Juan del Campillo al 870 tomadas en las primeras horas del domingo de su desaparición.
A la par del avance de la causa principal por el femicidio, se analiza de manera independiente la presunta tenencia de material de abuso sexual infantil. Desde el penal de Bouwer, el acusado presentó un escrito negando las imputaciones relacionadas con menores, admitió la comercialización de contenidos para adultos y buscó derivar responsabilidades hacia la madre de la víctima, solicitando peritajes complementarios y careos procesales en un claro intento por modificar el foco de la imputación en su contra.
Sin embargo, los chats recuperados exponen una conducta orientada a dilatar la acción de la justicia desde el primer momento. Según las interpretaciones de la fiscalía, cuando la familia advirtió la ausencia de Agostina, el acusado envió mensajes persuasivos para frenar la denuncia policial inmediata. Los nuevos hallazgos periciales consolidan la trama de encubrimiento e impunidad que la sociedad cordobesa exige desmantelar para garantizar un juzgamiento firme y transparente.
