Con la presencia de líderes globales y delegaciones diplomáticas de más de 130 países, dio inicio en Nueva York la Asamblea General de las Naciones Unidas (AGNU). El encuentro internacional está atravesado por crecientes tensiones geopolíticas, el debate sobre el futuro del multilateralismo y el impacto del recorte de financiamiento por parte de Estados Unidos, en un escenario donde la efectividad del organismo internacional vuelve a ser puesta en discusión.
El plenario de este año marca además la despedida del secretario general de la ONU, António Guterres, cuyo mandato ha estado atravesado por tensiones financieras y un cambio de prioridades enfocado en la agenda digital y la regulación de la inteligencia artificial. En simultáneo, el Consejo de Seguridad avanza en las negociaciones para definir a su sucesor, con exigencias directas desde la Casa Rosada para reorientar el presupuesto hacia misiones de seguridad y paz, reduciendo el gasto en programas ideológicos.
Cumbre diplomática, negociaciones bilaterales y control financiero
El desarrollo de las sesiones de la AGNU servirá de marco para una serie de encuentros estratégicos y acuerdos bilatelares fuera del recinto principal:
- Estrategia en Medio Oriente y Europa: Se prevén reuniones bilaterales de la administración estadounidense con mandatarios del Golfo sobre el conflicto con Irán, encuentros de seguimiento sobre la situación en Palestina convocados por potencias europeas y una cita del presidente ucraniano Volodymyr Zelensky para abordar el estado de la guerra en Europa del Este.
- Presión presupuestaria y financiamiento: Tras la amenaza de suspensión total de aportes durante la crisis financiera del organismo, Washington desembolsó 827 millones de dólares en concepto de cuotas adeudadas. Sin embargo, la brecha de financiamiento persiste y mantiene bajo observación el presupuesto operativo de la institución.
- Debate por la gobernanza de la IA: La regulación de la inteligencia artificial y la cooperación tecnológica ocupan un lugar central en la agenda de los organismos multilaterales, impulsados por la conducción saliente y las demandas del sector privado.
En un contexto signado por la multiplicación de conflictos bélicos y la erosión de las instancias multilaterales tradicionalmente vigentes, el plenario general se sostiene como el principal ámbito formal para la negociación política y la medición de fuerzas entre las potencias globales.
