Alta Córdoba vibró al ritmo de una noche que promete ser bisagra en la temporada. En un encuentro caliente, cargado de tensión y disputado con los dientes apretados, Instituto dio un golpe de autoridad sobre la mesa: superó 3 a 1 a Talleres en un Monumental colmado y se subió en soledad a lo más alto de la Zona A del Torneo Clausura. La Gloria mostró carácter para imponer condiciones en los momentos clave, mientras que el Matador pagó caro sus desconexiones y terminó sumido en la impotencia.
El desarrollo del clásico estuvo atravesado por el dramatismo desde el pitazo inicial. La primera mitad se jugó al límite, con más pierna fuerte que fútbol, hasta que el quiebre definitivo llegó en el tiempo de descuento: a los 48 minutos, y tras la intervención del VAR, el árbitro Darío Herrera le mostró la roja directa a Agustín Álvarez Martínez por una agresión sobre Fernando Alarcón. La expulsión dejó al conjunto albiazul visiblemente desarmado y condicionado para el resto de la noche.
En el complemento, el equipo albirrojo no perdonó y salió a liquidar la historia ante un rival confundido:
- 4′ ST: Giuliano Cerato sacó un bombazo inatajable para romper la paridad y hacer explotar a la multitud albirroja.
- 13′ ST: Fernando Alarcón capitalizó un centro preciso de Alex Luna para conectar de cabeza e imponer el 2-0 parcial.
- 25′ ST: La visita amagó con reaccionar mediante el descuento de cabeza de Cristian Maidana en su primera intervención del juego.
- 34′ ST: Jeremías Lázaro ejecutó una maniobra individual brillante que derivó en el gol en contra del arquero Ezequiel Unsain, sellando el 3-1 definitivo.
Con este triunfo categórico, Instituto no solo festeja el orgullo de adueñarse de la provincia ante su gente, sino que asume con credenciales sólidas el liderazgo absoluto de su grupo. Talleres, en cambio, se marcha golpeado, mascando bronca por sus propios desaciertos y por una expulsión que expuso sus grietas cuando el partido más le exigía.
