Desde las primeras horas de este lunes, un marcado frente de inestabilidad climática afecta a diversos puntos de la provincia de Córdoba con precipitaciones intensas y caída de granizo en la zona central. El fenómeno, que deja al descubierto una vez más la vulnerabilidad de la infraestructura urbana ante eventos meteorológicos de magnitud, viene acompañado de un alerta amarillo emitido por el Servicio Meteorológico Nacional que prevé acumulados de agua de entre 20 y 50 milímetros.
Las condiciones adversas se mantendrán a lo largo de toda la jornada, con temperaturas máximas que oscilarán entre los 21 y 23 grados. El pronóstico anticipa que las precipitaciones continuarán hasta el martes, momento en que se sumará el ingreso de un frente de viento del sector sur. Ante la recurrencia de estas tormentas, la falta de obras de drenaje adecuadas e intervenciones preventivas en la vía pública vuelve a poner en jaque la circulación cotidiana y la seguridad de los vecinos de la provincia.
